Solución especializada para e-commerce, con gestión multicanal, picking optimizado para pedidos pequeños, escalabilidad automática e integración nativa con marketplaces.
El e-commerce presenta desafíos logísticos únicos que requieren soluciones especializadas.
Black Friday, promociones y estacionalidad crean variaciones extremas en el volumen de pedidos
Expectativas de entregas en 24h exigen operaciones logísticas ultra-eficientes
Gestión simultánea de marketplace, tienda online y punto de venta físico
Necesidad de visibilidad en tiempo real para evitar roturas y exceso de stock
Tecnología avanzada desarrollada específicamente para las necesidades del comercio online.
Sistema unificado que sincroniza automáticamente el stock entre todos los canales de venta, evitando overselling y garantizando información consistente.
Algoritmos inteligentes que optimizan las rutas de picking para pedidos pequeños y frecuentes, típicos del e-commerce.
Sistema que se adapta automáticamente a los picos de demanda, redistribuyendo tareas y optimizando recursos durante campañas.
Conectores nativos con los principales marketplaces portugueses e internacionales, automatizando recepción de pedidos y actualización de stocks.
Un almacén que expide palés a retail y un almacén que expide unidades a consumidores solo tienen en común las estanterías. En estas cuatro áreas es donde se nota la diferencia.
La mayoría de los pedidos de e-commerce tiene una o dos líneas. Lo que determina el coste es la distancia recorrida por pedido, no la velocidad por línea. Eso obliga a picking por lotes y por cluster con posiciones en el carro, slotting basado en la rotación reciente y una zona de alta rotación junto al packing. Un SGA pensado para movimientos de palé manda al operario a cruzar todo el almacén para coger una sola unidad.
Noviembre puede valer varias semanas normales, con el mismo edificio y casi el mismo equipo. El sistema tiene que permitir cambiar el tamaño de las olas, separar picking y packing en funciones distintas, crear usuarios temporales en minutos con permisos restringidos y mantener una cola que prioriza por la hora de recogida del transportista y no por la fecha del pedido.
En el retail al consumidor, una parte relevante de lo que sale vuelve a entrar. Las devoluciones necesitan su propio flujo de entrada: ligadas al pedido original, inspeccionadas con una escala de clasificación y después repuestas en stock, enviadas a reparación o dadas de baja, con el resultado registrado por unidad y no por caja.
El transportista más barato depende del peso, del peso volumétrico, del país de destino, del tipo de punto de entrega y de la promesa de servicio. Esas reglas pertenecen al SGA y se aplican en el packing, cuando ya se conocen el peso real y la caja, para que la etiqueta salga con el servicio correcto sin que el operario tenga que decidir.
La misma tabla que usamos con operaciones 3PL, aplicada a las preguntas que un responsable de operaciones de e-commerce hace de verdad en una demo.
| Área | SGA genérico | SGA preparado para e-commerce |
|---|---|---|
| Perfil de pedido | Pensado para palés y cajas; el picking unitario se trata como excepción. | Los pedidos de una o dos líneas son lo normal: picking por lotes, posiciones en el carro, puesto de packing por pedido. |
| Gestión de picos | Flujos fijos; el volumen extra se absorbe con más horas y más gente. | Tamaño de ola, reglas de prioridad y usuarios temporales configurables durante el pico, sin ticket al proveedor. |
| Devoluciones | Entran como recepción genérica, sin vínculo con el pedido original. | Flujo propio ligado al pedido, con inspección, clasificación y decisión de reposición o baja por unidad. |
| Integración con transportistas | Etiquetas impresas en el portal del transportista y seguimiento copiado a mano. | Etiqueta y seguimiento generados en el packing, con servicio elegido por peso, destino y hora de corte. |
| Sincronización con marketplaces | Stock exportado por fichero con horario fijo; riesgo de overselling entre exportaciones. | Disponible para venta enviado a cada canal en cada movimiento, ya sin las cantidades reservadas. |
| Reglas de embalaje | La elección de la caja queda a criterio del operario. | Sugerencia de caja por dimensiones y restricciones (frágil, mercancía peligrosa, mensaje de regalo), impresa en la lista de packing. |
| Gestión de horas de corte | Hora de corte controlada en una pizarra. | La hora de corte de cada transportista manda en la cola de picking y los pedidos en riesgo se señalan antes de que llegue la furgoneta. |
El día de una operación online se divide en tres momentos. Cada uno tiene sus indicadores y sus fallos típicos.
Los pedidos que entran por la mañana se reservan contra stock real y se agrupan en oleadas. La agrupación tiene en cuenta transportista, hora de recogida y tipo de embalaje, para que el puesto de packing no cambie de material en cada caja.
El operario sigue una ruta que recorre las ubicaciones en la secuencia más corta y confirma cada artículo por código de barras. En recogida multipedido, la clasificación por cliente se hace en el puesto de packing, con verificación final antes de cerrar la caja.
La regla escoge el servicio, la etiqueta sale en el puesto y el manifiesto cierra por transportista. El número de seguimiento llega a la tienda y al cliente final sin que nadie copie códigos entre sistemas.
Al cierre del día tienes tres números que valen más que cualquier informe mensual: pedidos expedidos dentro de la hora de corte, líneas por hora y porcentaje de pedidos completos a la primera. Esos dicen si puedes prometer entrega al día siguiente sin perder dinero.
El Black Friday y los picos de campaña no rompen un almacén poco a poco. Lo rompen en un orden concreto, y las correcciones se conocen de antemano.
Las olas pequeñas mantienen alimentadas las mesas de packing y permiten repriorizar según se acercan las horas de corte; las olas grandes reducen la distancia por pedido pero retrasan la primera expedición y atascan la zona de consolidación. En pico, el patrón habitual son olas pequeñas por la mañana para los pedidos ya comprometidos y olas mayores por la tarde para entrega estándar.
No se forma a personal temporal en un aula la semana anterior. Tareas guiadas paso a paso en el terminal, con confirmación por código de barras en la ubicación y en el artículo, permiten empezar a hacer picking en el primer turno con el sistema frenando los errores. Da a los temporales un perfil restringido: picking y packing, sin ajustes de stock ni edición de pedidos.
En este orden: las mesas de packing y los consumibles, después la consolidación y la zona de expedición, después la reposición en la zona de alta rotación, después la cola de devoluciones, que nadie mira hasta enero. La recepción y la ubicación suelen ser las últimas. Vigila la productividad por hora y la antigüedad del pedido más viejo sin preparar: son los dos indicadores que muestran el cuello de botella antes que el plazo de expedición.
Medir durante el pico no sirve para el pico, sirve para el plan del año siguiente: qué artículos deberían haber estado ubicados en otro sitio, cuántos operarios hacían falta por hora y qué transportista falló la recogida.
Una devolución es un proceso de almacén con resultado financiero. Mal tratada, el margen de tres ventas paga una devolución mal procesada.
La devolución se identifica por la etiqueta de retorno, el número de pedido o la referencia del cliente y se vincula a la línea original, para saber qué se vendió, a qué precio y con qué promesa (reembolso, cambio, garantía). Lo que llega sin correspondencia va a una ubicación de cuarentena, no a stock.
Cada unidad se inspecciona con una escala fija: vendible como nueva, vendible tras reembalaje, reparación o baja. La clasificación queda registrada por unidad con el motivo, porque es el motivo el que dice si el problema es el producto, la descripción del anuncio o el embalaje.
Las unidades de grado A vuelven a la ubicación de picking y quedan disponibles para todos los canales en el mismo movimiento. Reembalaje y reparación tienen ubicaciones y cola propias, para no contar como stock disponible mientras esperan.
Hay dos errores que cuestan dinero real: unidades paradas en un rincón durante semanas, que no se pueden vender y van perdiendo valor, y unidades devueltas a la estantería sin inspección, que se venden otra vez y vuelven otra vez con un segundo coste de transporte. Ambos desaparecen cuando la devolución es un flujo con clasificación y ubicación, en lugar de un montón.
Los motivos de devolución se acumulan. Al final de una temporada puedes ver qué artículos vuelven por talla, cuáles por daño en transporte y cuáles porque la foto no corresponde al producto: tres problemas distintos con tres responsables distintos.
Páginas de producto e integraciones de tienda y marketplace conectadas a esta operación.
Picking por lotes y por cluster para pedidos de una línea.
Stock en tiempo real, reservas y recuentos cíclicos.
Productividad, tasas de error e informes de los días de pico.
Planes desde 25€ por usuario y mes, 14 días gratis.
Pedidos, stock y expedición sincronizados con tu tienda Shopify.
Pedidos WooCommerce importados y stock actualizado en cada movimiento.
Catálogo, pedidos y estado de envío de PrestaShop conectados al SGA.
Pedidos de la tienda Jumpseller preparados y expedidos desde el SGA.
Pedidos y stock de Shopkit sincronizados automáticamente.
Pedidos e inventario del marketplace Amazon sincronizados.
Automatiza la logística, integra todos los canales y escala sin límites.
Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia. Al continuar navegando, aceptas nuestra política de cookies. Saber más